KIT DE AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL
El presente trabajo consiste en el diseño de una propuesta de intervención educativa basada en la mejora de la educación emocional en el aula de Educación Primaria. En concreto, se orienta en la creación de un kit de autorregulación emocional como recurso práctico y educativo, que permite a los estudiantes identificar, comprender y gestionar sus emociones en situaciones de sus vidas cotidianas.
Esta propuesta surge por la necesidad de dotar a los estudiantes de recursos y herramientas concretas que promuevan su autonomía emocional y la mejora del clima de convivencia en las aulas del centro. Por lo que, el kit es un recurso innovador, funcional y aplicable en cualquier contexto educativo.
1. MARCO TEÓRICO
1.1. Introducción
Las emociones son una parte innata del ser humano y nos acompañan durante toda la vida. Desde nuestro nacimiento, orientan nuestra conducta, facilitan la adaptación al entorno y contribuyen a nuestra supervivencia, además de ser la base de nuestras relaciones sociales y del establecimiento de vínculos con los demás. Por ello, resulta fundamental fomentar la inteligencia emocional desde edades tempranas, ya que favorece el autoconocimiento, la autoestima, la comunicación y la adquisición de estrategias para afrontar desafíos.
Entre estas estrategias, destaca la regulación emocional como una habilidad clave, que permite a los estudiantes reconocer sus emociones, comprender su impacto y responder de manera adecuada a las situaciones de la vida diaria, favoreciendo su bienestar social y emocional y la prevención de conflictos.
La escuela constituye un espacio idóneo para el desarrollo de la educación emocional, al ser uno de los principales entornos de socialización. a escuela constituye un espacio idóneo para el desarrollo de la educación emocional, al ser uno de los principales entornos de socialización. No obstante, tras el análisis del contexto educativo, se ha detectado la necesidad de dotar al alumnado de herramientas más prácticas que faciliten la gestión de sus emociones en situaciones cotidianas del aula.
Por lo tanto, se plantea como propuesta de mejora la creación de un kit de autorregulación emocional, que es un recurso didáctico dirigido a los estudiantes de Educación Primaria. Este recurso tiene como finalidad trabajar de manera estructurada y accesible diferentes estrategias de regulación emocional, favoreciendo su aplicación práctica en el aula y promoviendo aprendizajes significativos y transferibles a la vida cotidiana. Asimismo, el currículo educativo respalda la importancia de esta intervención, tal y como establece el Decreto 101/2023, que destaca el desarrollo de capacidades afectivas y sociales en esta etapa educativa.
En definitiva, el diseño de este kit de autorregulación emocional pretende dar respuesta a una necesidad detectada en el centro, proporcionando a los estudiantes una serie de herramientas concretas para reconocer, comprender y gestionar sus emociones, contribuyendo así a su desarrollo integral y a la mejora de la convivencia escolar.
La regulación emocional constituye una de las competencias fundamentales dentro del desarrollo de la inteligencia emocional, especialmente en la etapa de Educación Primaria. Esta habilidad permite a los individuos gestionar de manera adecuada sus emociones, favoreciendo su adaptación al entorno y su bienestar personal y social.
Una de las definiciones más ampliamente aceptadas es la propuesta por Gross y Thompson (2007), quienes señalan que la regulación emocional hace referencia a los esfuerzos que realiza el individuo, de forma consciente o inconsciente, para modificar la intensidad, duración y expresión de sus emociones en función de las demandas del contexto.
En este sentido, la regulación emocional implica aprender a manejar las emociones de forma adaptativa, permitiendo que el alumnado sea capaz de reconocerlas, comprenderlas y responder de manera adecuada ante diversas situaciones, alejándose de la visión de suprimir las emociones que sentimos. Además, estos procesos pueden ser tanto automáticos como intencionales, y pueden centrarse en modificar la emoción o la situación que la genera (Gómez & Calleja, 2016).
Por tanto, el desarrollo de la regulación emocional desde edades tempranas resulta esencial, ya que contribuye al logro de metas personales, mejora la convivencia y favorece el equilibrio emocional del alumnado.
1.3. Estrategias de regulación emocional
Las estrategias de regulación emocional hacen referencia a los mecanismos que utilizan las personas para gestionar sus estados emocionales. Estas estrategias se desarrollan progresivamente a lo largo del ciclo vital y constituyen un elemento clave en el desarrollo socioemocional.
Siguiendo la clasificación recogida en el presente trabajo, las estrategias pueden dividirse en conductuales (externas) y cognitivas (internas) (te Brinke et al., 2020).
Por un lado, las estrategias conductuales implican cambios observables en la conducta con el objetivo de modificar la emoción. Entre ellas destacan el alejamiento de la situación, la distracción mediante actividades alternativas, la relajación a través de técnicas de respiración, o la búsqueda de apoyo social, ya sea en iguales o adultos.
Por otro lado, las estrategias cognitivas implican la modificación de los procesos mentales asociados a la emoción. Estas incluyen la distracción cognitiva, el distanciamiento, la reestructuración cognitiva o la reevaluación positiva de la situación, permitiendo reinterpretar los acontecimientos de una manera más adaptativa.
Asimismo, el modelo procesual de Gross (1998) distingue entre estrategias centradas en los antecedentes (como la selección o modificación de la situación) y estrategias centradas en la respuesta (como la supresión emocional o el control fisiológico), lo que permite comprender la regulación emocional como un proceso dinámico que actúa en diferentes momentos.
En definitiva, el aprendizaje de estas estrategias resulta fundamental para que los estudiantes puedan afrontar de manera eficaz situaciones que generan malestar emocional, contribuyendo a su desarrollo integral y la mejora de sus conductas en sus contextos educativos y sociales.
1.4. Importancia de la regulación emocional en el contexto escolar
Según Ruiz Aranda et al. (2013), la regulación emocional es una de las competencias más determinantes para el desarrollo integral de los estudiantes. Esta capacidad se refiere al proceso en el que las personas identifican, comprenden y gestionan sus estados emocionales de una forma más adaptiva, que influye de manera directa a su funcionamiento académico, social y psicológico.
Diversos estudios señalan que los estudiantes con mayores habilidades de autorregulación presentan menores niveles de ansiedad, estrés y malestar emocional, así como una mayor capacidad para afrontar situaciones adversas mediante estrategias de afrontamiento más funcionales. Además, la regulación emocional se relaciona estrechamente con la calidad de las relaciones interpersonales dentro del entorno educativo, pues una adecuada gestión emocional favorece la empatía, la comunicación asertiva y la resolución constructiva de conflictos, contribuyendo a mejorar la convivencia escolar y el clima del aula.
En cuanto al rendimiento académico, la evidencia indica que la capacidad de regular las emociones influye en la motivación, la perseverancia y el control de impulsos. De este modo, los estudiantes con mejores habilidades de autorregulación tienden a mantener un mayor esfuerzo sostenido, afrontar mejor la frustración y mostrar un desempeño académico más estable.
En este sentido, se destaca la importancia de intervenir de manera sistemática y estructurada en el desarrollo de la regulación emocional dentro del contexto educativo. Por lo tanto, se considera oportuno el uso de recursos estructurados que permitan trabajar estas habilidades de forma práctica y accesible en el aula, como es el caso de los kits de autorregulación emocional, orientados a facilitar la identificación, comprensión y gestión adecuada de las emociones en los estudiantes.
2. OBJETIVOS
Objetivo general
Propiciar el desarrollo de la competencia de regulación emocional en los estudiantes de Educación Primaria mediante la implementación de un kit didáctico de autorregulación emocional en el aula.
Objetivos específicos
- Identificar emociones propias en diferentes situaciones del aula.
- Desarrollar habilidades de autocontrol y autorreflexión individual.
- Aplicar estrategias básicas de regulación emocional de forma autónoma.
- Utilizar recursos y materiales manipulativos como apoyo a la gestión emocional.
- Mejorar la convivencia y el clima del aula.
La metodología que se emplea para implementar el kit de autorregulación emocional se fundamenta en un enfoque activo, participativo y centrado en el alumnado, donde este se convierte en protagonista de su propio proceso de aprendizaje. Se orienta en los principios de la educación emocional, así como en el desarrollo de la autonomía personal, favoreciendo la construcción, de forma progresiva, de los conocimientos sobre las competencias emocionales, especialmente la regulación emocional, a través del aprendizaje significativo.
Se adopta una metodología experiencial, donde el alumnado desarrolla su aprendizaje a través de la vivencia, la reflexión y la práctica directa. A lo largo de la propuesta, se promueve que los estudiantes sean capaces de aplicar los conocimientos emocionales aprendidos en situaciones reales o simuladas de sus vidas diarias cotidianas, alejándose de la mera adquisición de contenidos teóricos. De esta manera, se favorece la conexión entre la teoría y la práctica, así como el aprendizaje funcional y práctico, transferible a los contextos personales, escolares y sociales.
Además, una estrategia clave es el aprendizaje cooperativo, a través de la formación de grupos donde el alumnado comparte ideas, expresa sus emociones y practica la escucha activa, enriqueciendo su aprendizaje a través del intercambio de ideas entre iguales, así como el desarrollo de habilidades sociales esenciales para el trabajo en equipo, con el fin de crear un clima de aula basado en la seguridad y el respeto, que favorezca la participación de todo el alumnado. También es una metodología que defiende la inclusividad y la personalización de la enseñanza, al respetar los diversos ritmos y niveles educativos junto con sus necesidades individuales y emocionales, pues, al elaborar cada estudiante su kit emocional, seleccionando, de manera autónoma, aquellos recursos y estrategias que mejor se ajustan a sus necesidades personales y afectivas.
El proceso de enseñanza-aprendizaje se estructura en tres fases secuenciadas (antes, durante y después), que permiten una progresión adecuada: desde la activación de los conocimientos previos y la comprensión emocional, pasando por la aplicación práctica a través de la creación y uso del kit, hasta llegar a la reflexión final sobre la experiencia de cada estudiante con el recurso nombrado. De esta manera, se favorece la consolidación plena y profunda de los aprendizajes de las competencias emocionales.
Si hablamos del papel del docente, actúa como guía y facilitador del aprendizaje, creando un entorno seguro, motivador y empático, en el que se validen todas las emociones, además de orientar, acompañar y modelar las estrategias de regulación emocional, de manera que se fomenta la participación activa del alumnado y se resuelven sus dudas. Por su parte, los estudiantes adoptan un papel activo en su propio proceso de aprendizaje, actuando de forma responsable y tomando decisiones autónomas sobre sus estrategias emocionales, pudiendo aplicarlas en situaciones cotidianas que les generen gran activación emocional.
Por último, se incorporan metodologías lúdicas y dinámicas (como juegos, dramatizaciones o actividades manipulativas), que potencian la motivación de los estudiantes y facilitan una mayor interiorización de los contenidos emocionales, provocando una visión del aprendizaje nueva, como un proceso significativo, cercano y adaptado a la etapa de Educación Primaria.
4. DESARROLLO-RESULTADOS
4.1. Diseño y estructura final del recurso educativo
El recurso educativo que se ha diseñado es un kit de autorregulación emocional individual. Consiste en una herramienta practica y funcional, que permite a los estudiantes gestionar las emociones que puedan sentir a lo largo del día escolar, de forma autónoma, en situaciones donde experimenten intensa actividad emocional y/o desregulación emocional.
Este recurso se integra en el centro educativo como una propuesta de mejora en educación emocional, en la etapa de Educación Primaria, como apoyo educativo para el desarrollo de la competencia emocional, especialmente de la regulación emocional, junto con sus respectivas estrategias, así como una esperada mejora de las conductas de los estudiantes.
Este kit es de elaboración propia y personalizada por cada estudiante, provocando así una gran implicación activa de los estudiantes en su proceso de enseñanza-aprendizaje, además, permite que cada uno de ellos adapte el recurso a sus necesidades emocionales, favoreciendo su autonomía y reflexión personal e individual.
Formato del kit. Puede presentarse en diversos soportes físicos, adaptados a la edad, nivel y contexto de los estudiantes. Se puede usar:
- Un estuche.
- Una caja pequeña.
- Una bolsa con cremallera.
- Carpeta personalizada.
La elección de un formato u otro dependerá de la facilidad que tenga en el uso diario, de transporte y de accesibilidad en el aula.
Contenido del kit. Se estructura en diferentes categorías de materiales, donde cada una de ellas tiene una función concreta dentro del proceso de autorregulación emocional:
1. Objetos de regulación emocional. Permiten canalizar la tensión emocional a través de la manipulación:
- Pelotas antiestrés.
- Gomas elásticas.
- Objetos manipulativos diversos para apretar o manipular.
La utilidad que tienen estos objetos es que ayudan a los estudiantes a descargar la activación emocional que sienten, de una forma más controlada y segura.
2. Tarjetas de autorregulación. Se trata de una serie de tarjetas que incluyen estrategias reguladoras sencillas, que guían al estudiante a controlar sus emociones. Además, estas actúan como recordatorios visuales de las estrategias de regulación emocional que han sido trabajadas previamente en el aula. Ejemplos:
- “Para”.
- “Respira, despacio y profundo, 5 veces”.
- “Pide ayuda”.
- “Cuenta hasta 10”.
3. Tarjetas de salida o pausa emocional. Se trata de una serie de tarjetas que permiten a los estudiantes a solicitar espacios para regularse cuando lo considere necesario, respetando así los tiempos individuales de cada uno de ellos. Ejemplos:
- “Necesito 5 minutos”.
- “Voy al rincón”.
- “Necesito salir al patio”.
4. Otros recursos complementarios. Se trata de una serie de materiales que refuerzan la regulación emocional de los estudiantes, como una manera de llegar a la calma y al bienestar propio. Ejemplos:
- Imágenes relajantes.
- Música de relajación (la docente autoriza el uso de códigos QR, altavoces…).
- Tarjetas de autoinstrucciones positivas (“Voy poco a poco”, “No estoy solo/a”, “No pasa nada, lo estoy haciendo bien”, “Puedo hacerlo” …).
- Otros: amuletos, objetos con valor sentimental…
Estructura funcional del recurso. El kit se entiende como una herramienta de intervención emocional útil, eficaz e inmediata, formado por un conjunto de materiales que poseen un gran valor significativo y regulador, pues la clave es acompañar a los estudiantes en el proceso de regulación de sus emociones. Su funcionamiento se explica en cuatro pasos fundamentales:
1. Detección del estado emocional. El estudiante identifica su emoción y cómo se siente.
2. Selección de estrategia. Cada estudiante elige los recursos de kit adecuados a la situación, que considere necesarios.
3. Aplicación de la estrategia. El estudiante utiliza los recursos que haya seleccionado para regular su emoción.
4. Reincorporación a la actividad. El estudiante vuelve a la tarea de clase con un mayor equilibrio emocional.
De esta manera, se favorece un desarrollo progresivo de la autorregulación emocional, la autonomía personal y la mejora del clima y de la convivencia del aula.
El kit de autorregulación emocional se implementaría dentro de una unidad didáctica sobre educación emocional, estructurada en tres fases, de manera que se produzca el aprendizaje de forma progresiva: antes, durante y después de la aplicación del recurso. Además, su secuencia favorece, desde la comprensión emocional, siguiendo por la puesta en práctica del recurso, hasta llegar a la reflexión final sobre la utilidad que tiene el recurso.
Comprensión emocional ------- Puesta en práctica ------- Reflexión final
ANTES DE LA APLICACIÓN DEL RECURSO
En esta primera fase lo que se pretende es conocer y activar los conocimientos previos con los que cuentan los estudiantes sobre educación emocional, comenzando por la identificación de sus emociones, hasta llegar, progresivamente, al conocimiento de las estrategias de regulación emocional, a través de metodologías que despierten los intereses e inquietudes de los estudiantes para que sean activos y se motiven para el aprendizaje.
ACTIVIDAD 1
Título: “Descubrimos las emociones”
Objetivos didácticos:
- Identificar las emociones propias y ajenas.
- Comprender que todas las emociones son válidas y necesarias.
- Iniciar la expresión oral sobre los estados emocionales propios.
Contenidos:
- Conceptuales: emociones básicas (alegría, tristeza, enfado, miedo, calma…) y sus características.
- Procedimentales: identificación de las emociones a través de imágenes y situaciones, expresión verbal de los estados emocionales.
- Actitudinales: respeto hacia las emociones propias y ajenas, desarrollo de la empatía, de la escucha activa…
Metodología:
- Tipo de agrupamiento: grupos cooperativos, gran grupo.
- Desarrollo: los estudiantes forman grupos de 4/5 estudiantes. La docente comienza la actividad con la presentación de tarjetas visuales sobre las emociones, iniciando una conversación guiada, con las siguientes preguntas:
o ¿Qué emoción veis en esta imagen? ¿De qué emoción se trata?
o ¿Cómo sabemos que está alegre/triste/enfadado…?
o ¿Os habéis sentido así alguna vez? ¿Qué sucedió?
Tras esto, se reparte a cada grupo pequeñas situaciones cotidianas. Por ejemplo:
o “Rompen tu juguete favorito”.
o “Ganas en un juego”.
o “Tu mascota se escapa”.
Los estudiantes deben identificar de qué emoción se trata, escribiéndolo detrás de la situación que corresponda.
Cuando finalicen, cada estudiante debe expresar cómo se siente en ese momento, de manera oral, pudiendo también realizar gestos o señalar la tarjeta de la emoción, para que todos sus compañeros lo comprendan.
- Tareas del profesor: presentar las emociones de forma clara y visual, formular las preguntas de reflexión, validar las emociones y modelar una adecuada comunicación emocional, crear un ambiente seguro y respetuoso.
- Tareas de los alumnos: observar e identificar las emociones, expresar cómo se sienten de forma oral y con apoyo visual si es necesario, participar en el diálogo emocional grupal.
Medios y recursos didácticos: tarjetas visuales de emociones, imágenes ilustradas, situaciones cotidianas.
ACTIVIDAD 2
Título: “Jugamos a gestionar las emociones”
Objetivos didácticos:
- Conocer, de manera lúdica, las diferentes estrategias de regulación emocional.
- Relacionar las emociones con posibles formas de gestionarlas.
Contenidos:
- Conceptuales: estrategias básicas de regulación emocional (respiración, pedir ayuda, contar hasta 10, alejarse e ir a un lugar más tranquilo, manipular un objeto calmante…).
- Procedimentales: asociación entre emociones y estrategias adecuadas.
- Actitudinales: desarrollo del autocontrol, del respeto y de la cooperación, actitud positiva para buscar soluciones…
Metodología:
- Tipo de agrupamiento: grupos cooperativos, gran grupo.
- Desarrollo: el docente plantea la actividad como un juego de asociación, donde presenta dos tipos de tarjetas, por un lado, tarjetas de emociones, y, por otro lado, tarjetas de estrategias de regulación. Los estudiantes, divididos en grupos, deben emparejar cada emoción con una posible estrategia. Por ejemplo:
o La emoción del enfado con la estrategia reguladora de respirar profundo.
o La emoción del miedo con la estrategia reguladora de pedir ayuda a alguien.
o La emoción de la tristeza con la estrategia reguladora de hablar con un amigo.
Como variante, se puede introducir que un miembro del grupo representa una emoción a través de la mímica, mientras que los demás miembros del equipo proponen soluciones de manera oral.
Cuando finalicen, se realiza una breve reflexión, guiada por el docente, para comprender de manera total, la existencia de diversas formas y estrategias adecuadas para gestionar las emociones que podemos sentir a lo largo de nuestro día. Las aportaciones de los estudiantes quedarán recogidas por escrito en la pizarra.
- Tareas del profesor: orientar las respuestas de los estudiantes, validar las diversas opciones, ampliar la información sobre las estrategias reguladoras si es necesario.
- Tareas de los alumnos: participar activamente en el diálogo, proponer soluciones, reflexionar, aprender de las aportaciones de sus compañeros.
Medios y recursos didácticos: tarjetas de emociones, tarjetas de estrategias reguladoras, pizarra y tizas.
DURANTE LA PUESTA EN PRÁCTICA DEL RECURSO
En esta siguiente fase lo que se pretende es profundizar en el aprendizaje emocional a través de la puesta en práctica de los contenidos ya trabajados previamente en la fase de inicio, introduciendo el recurso educativo emocional previsto: el kit de autorregulación emocional. En este caso, se busca fomentar la autonomía del estudiante al seleccionar por sí mismo, tanto los objetos como las estrategias reguladoras para su kit, partiendo de sus necesidades personales y emocionales.
ACTIVIDAD 3
Título: “Construimos nuestro kit emocional”
Objetivos didácticos:
- Diseñar un kit personal de autorregulación emocional.
- Seleccionar, de manera consciente, los recursos y las estrategias adecuadas a las necesidades propias.
Contenidos:
- Conceptuales: estrategias de regulación emocional y su utilidad.
- Procedimentales: selección, organización y elaboración de kit emocional, comprensión del uso de cada herramienta reguladora.
- Actitudinales: desarrollo de la autonomía, actitud reflexiva, toma de decisiones, responsabilidad…
Metodología:
- Tipo de agrupamiento: individual.
- Desarrollo: la actividad comienza con una explicación detallada del docente sobre el kit emocional, presentándolo como una herramienta emocional personal que les ayudará a gestionar de una manera más saludable sus emociones en diferentes situaciones. Se muestran los recursos calmantes y se recuerdan las estrategias trabajadas anteriormente.
A continuación, cada estudiante debe seleccionar aquellos recursos, estrategias, imágenes…que considere que son útiles para sí mismo, reflexionando sobre que le ayuda cuando se encuentra en tensión emocional, cuando está nervioso, enfadado, triste…Una vez decida, procederá a elaborar su kit emocional, incluyendo tantos elementos como crea necesario.
Cada estudiante organiza y personaliza su kit de forma libre, otorgándole un carácter propio que facilite su posterior uso, pudiendo incluir, objetos calmantes, imágenes, dibujos, tarjetas de respiración…
- Tareas del profesor: explicar la utilidad del kit emocional, presentar y recordar las estrategias de regulación, guiar el proceso de selección de herramientas, resolver dudas, acompañar a los estudiantes en el proceso de creación del kit.
- Tareas de los alumnos: reflexionar sobre sus emociones propias, seleccionar recursos y estrategias adecuadas, elaborar y organizar su kit emocional.
Medios y recursos didácticos: cajas, estuches, cartulinas, objetos, recursos, tarjetas, material de papelería y elementos decorativos para la creación del kit emocional.
ACTIVIDAD 4
Título: “Utilizamos nuestro kit emocional”
Objetivos didácticos:
- Aplicar, de forma práctica, las estrategias de regulación emocional, en situaciones simuladas.
- Utilizar el kit de manera adecuada.
- Desarrollar habilidades de resolución de conflictos emocionales.
Contenidos:
- Conceptuales: aplicación de estrategias de regulación emocional en situaciones simuladas.
- Procedimentales: uso del kit emocional en situaciones simuladas, resolución de conflictos a través del uso de estrategias adecuadas.
- Actitudinales: respeto hacia las emociones propias y ajenas, desarrollo del autocontrol, de la empatía…
Metodología:
- Tipo de agrupamiento: grupos cooperativos, gran grupo.
- Desarrollo: el docente comienza planteando diversas situaciones simuladas, que pueden producirse de forma diaria, en el día a día, relacionadas con el entorno de los estudiantes. Por ejemplo:
o “Suspendes un examen en el que habías estudiado mucho”.
o “Te equivocas en un ejercicio”.
o “Tienes que exponer delante de toda la clase”.
o “Discutes con tu mejor amigo/a”.
Los estudiantes, organizados en grupos, analizan la situación y deciden qué recurso y/o estrategia de su kit emocional usarían para regularse, justificando su elección de manera oral. Tras esto, cada grupo dramatizará una escena sobre una situación concreta, y explica, al resto de la clase, la elección del objeto y/o estrategia de cada uno, creando así un breve debate emocional entre todos.
- Tareas del profesor: plantear situaciones significativas y cotidianas para el estudiante, guiar la elección y aplicación de estrategias, mediar en el debate, reforzar las respuestas adecuadas de los estudiantes.
- Tareas de los alumnos: analizar las situaciones que el docente plantea, utilizar su kit emocional, representar y explicar sus respuestas y elecciones, participar en el debate, colaborar con sus compañeros.
Medios y recursos didácticos: kits emocionales creados por los estudiantes, tarjetas con las situaciones, materiales varios para dramatizar la escena.
DESPUÉS DE LA UTILIZACIÓN DEL RECURSO
En esta última fase lo que se pretende es que los estudiantes reflexionen sobre su propio aprendizaje, de manera que tengan conciencia acerca de su gestión emocional, usando como herramienta de apoyo el kit emocional autorregulador propio.
ACTIVIDAD 5
Título: “Reflexionamos sobre nuestro kit emocional”
Objetivos didácticos:
- Valorar la utilidad del kit emocional para gestionar las propias emociones.
- Reflexionar sobre el uso de las estrategias de regulación emocional.
- Identificar qué herramientas han sido más eficaces y cuáles pueden mejorarse.
Contenidos:
- Conceptuales: utilidad de las estrategias de regulación emocional en situaciones cotidianas.
- Procedimentales: análisis y expresión oral de experiencias propias, reflexión sobre el uso del kit emocional.
- Actitudinales: desarrollo del autoconocimiento, de la empatía, actitud positiva, reflexiva y crítica…
Metodología:
- Tipo de agrupamiento: individual, gran grupo.
- Desarrollo: el docente reparte una ficha de reflexión individual donde cada estudiante debe responder una serie de preguntas, tales como:
o ¿He utilizado mi kit emocional?
o ¿En qué situaciones lo he necesitado?
o ¿Cómo me sentía antes y después de usar mi kit?
o ¿Me ha ayudado a regularme?
o ¿Qué estrategia me ha funcionado mejor?
Cuando terminen de completar la ficha, se realiza una puesta en común en gran grupo, para que los estudiantes comenten y compartan sus experiencias, dificultades y aprendizajes, aprendiendo las diversas formas de gestión emocional, ampliando el repertorio de estrategias mediante el aprendizaje y la expresión oral entre iguales.
- Tareas del profesor: guiar la reflexión individual y grupal, dinamizar el diálogo, crear un clima basado en la confianza y el respeto para que los estudiantes se sientan seguros de expresar sus ideas y participar en el grupo.
- Tareas de los alumnos: reflexionar sobre su experiencia emocional con el kit, completar la ficha individualmente, compartir sus ideas con el resto de compañeros de clase.
Medios y recursos didácticos: kit emocional de cada estudiante, ficha de reflexión individual.
5. CONCLUSIONES E IMPLICACIONES PERSONALES Y PROFESIONALES
En relación a las implicaciones personales, el diseño de este trabajo me ha permitido desarrollar una mayor toma de conciencia sobre la importancia que tiene adquirida la temática de las emociones en el desarrollo pleno de los estudiantes. Me ha permitido reflexionar sobre la necesidad de incorporar, de manera intencional, estrategias emocionales en la práctica docente, así como el papel que tiene el propio docente como guía y modelo emocional, reforzando competencias personales como la empatía, la sensibilidad hacia las emociones y las necesidades con las que cuenta cada estudiante, etc.
Desde una perspectiva profesional, este trabajo ha reforzado mi concepción del docente como figura de guía y facilitador del aprendizaje, superando esa visión tradicional que centra únicamente al docente como transmisor de conocimientos y contenidos. Considero que revela la necesidad de integrar la educación emocional dentro del currículo, como un elemento esencial que favorezca el desarrollo de los estudiantes no solo de forma académica, sino también social y emocional, convirtiéndolos en ciudadanos más competentes y autónomos en sus vidas diarias. Además, todo ello pone de manifiesto la importancia que tiene la constante formación del profesorado en este ámbito, promoviendo prácticas educativas que atiendan, de forma global y continua, al bienestar de todos los estudiantes.
En definitiva, la experiencia de diseñar este recurso me ha permitido alcanzar los objetivos que propuse y me ha generado un gran impacto y refuerzo en la visión educativa personal y profesional, dándole a la educación emocional la importancia con la que cuenta en el proceso educativo de todos los estudiantes.
6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Decreto 101/2023, de 9 de mayo, por el que se establece la ordenación y el currículum de la etapa de Educación Primaria en la Comunidad Autónoma de Andalucía. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 90, de 15 de mayo de 2023. https://juntadeandalucia.es/eboja/2023/90/BOJA23-090-00026-8470 37 01_00283499.pdf
Gómez Pérez, O., & Calleja Bello, N. (2016). Regulación emocional: definición, red nomológica y medición. Revista Mexicana de Investigación en Psicología, 8(1), 96–117. https://doi.org/10.32870/rmip.vi.312
Ruiz Aranda, D., Cabello González, R., Palomera Martín, R., Extremera Pacheco, N., Salguero Noguera, J. M., & Fernández Berrocal, P. (2013). Programa INTEMO. Guía para mejorar la inteligencia emocional de los adolescentes. Madrid: Ediciones Pirámide.
te Brinke, L. W., Menting, A. T. A., Schuiringa, H. D., Zeman, J., & Deković, M. (2021). The structure of emotion regulation strategies in adolescence: Differential links to internalizing and externalizing problems. Social Development, 30(2), 536–553. https://doi.org/10.1111/sode.12496
Vázquez, C., Hervás, G., Rahona, J. J., & Gómez, D. (2009). La regulación afectiva: Modelos, investigación e implicaciones para la salud mental y física. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 14(1), 1–14.
La elaboración de este recurso educativo emocional me ha permitido profundizar, de manera significativa, en la importancia que tiene la educación emocional dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje en la etapa de Educación Primaria. Si recordamos los objetivos que se plantearon de manera inicial, orientados a propiciar la mejora de la regulación emocional de los estudiantes a través de un recurso educativo y práctico, podemos afirmar que este ha resultado ser funcional, coherente y alineado con dichos objetivos.
En primer lugar, en cuanto a los aspectos positivos de la propuesta realizada, cabe destacar el carácter práctico y la aplicabilidad directa en el aula del recurso creado, ya que ofrece estrategias accesibles y concisas, así como su implementación por parte del docente y su posterior comprensión por parte de los estudiantes. Cuenta con un gran potencial que fomenta la autonomía emocional, al seleccionar los recursos y estrategias que considera necesarios para su kit, permitiendo que identifique, comprenda y gestione sus propias emociones, de manera continuada y progresiva. Otro aspecto fuerte es la mejora de la convivencia escolar, pues este recurso proporciona alternativas cuando nos encontramos con cualquier tipo de conflicto, creando así un clima seguro, positivo y respetuoso en el aula. Además, es un recurso considerado como flexible, pues permite adaptarse a los diversos contextos educativos y atender a la diversidad de estudiantes, siendo como consecuencia una herramienta inclusiva para todo el centro educativo.
Sin embargo, también se identifican aspectos negativos o de mejora, como, por ejemplo, que la eficacia del recurso dependerá, en gran parte, de su uso sistemático y continuado a lo largo del tiempo, pues la regulación propia de las emociones es algo que se adquiere de manera progresiva, a través de la práctica y la repetición, no se alcanza de manera instantánea o inmediata. Por lo que, el principal reto complejo con el que cuenta es que se garantice su aplicación real en la dinámica diaria del aula, evitando su intervención aislada o de manera muy puntual.
Desde una perspectiva profesional, este trabajo ha reforzado mi concepción del docente como figura de guía y facilitador del aprendizaje, superando esa visión tradicional que centra únicamente al docente como transmisor de conocimientos y contenidos. Considero que revela la necesidad de integrar la educación emocional dentro del currículo, como un elemento esencial que favorezca el desarrollo de los estudiantes no solo de forma académica, sino también social y emocional, convirtiéndolos en ciudadanos más competentes y autónomos en sus vidas diarias. Además, todo ello pone de manifiesto la importancia que tiene la constante formación del profesorado en este ámbito, promoviendo prácticas educativas que atiendan, de forma global y continua, al bienestar de todos los estudiantes.
En definitiva, la experiencia de diseñar este recurso me ha permitido alcanzar los objetivos que propuse y me ha generado un gran impacto y refuerzo en la visión educativa personal y profesional, dándole a la educación emocional la importancia con la que cuenta en el proceso educativo de todos los estudiantes.
6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Decreto 101/2023, de 9 de mayo, por el que se establece la ordenación y el currículum de la etapa de Educación Primaria en la Comunidad Autónoma de Andalucía. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 90, de 15 de mayo de 2023. https://juntadeandalucia.es/eboja/2023/90/BOJA23-090-00026-8470 37 01_00283499.pdf
Gómez Pérez, O., & Calleja Bello, N. (2016). Regulación emocional: definición, red nomológica y medición. Revista Mexicana de Investigación en Psicología, 8(1), 96–117. https://doi.org/10.32870/rmip.vi.312
Ruiz Aranda, D., Cabello González, R., Palomera Martín, R., Extremera Pacheco, N., Salguero Noguera, J. M., & Fernández Berrocal, P. (2013). Programa INTEMO. Guía para mejorar la inteligencia emocional de los adolescentes. Madrid: Ediciones Pirámide.
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