lunes, 11 de mayo de 2026

Semana 06 (11-17/05) | Propuesta de intervención innovadora y/o de mejora

Hola a todas, durante las dos semanas (sexta y séptima) que os restan para finalizar vuestro periodo de prácticas deberéis plantear-diseñar una propuesta de intervención innovadora y/o de mejora sobre algún elemento organizativo, curricular o relacional de vuestro centro-institución. Ésta podrá adaptarse a cualquiera de las siguientes modalidades, cuya estructura se detalla en la "Guía | Estudiantes" dentro de su anexo correspondiente:

  • Creación de algún medio-recurso didáctico-educativo (anexo 1).
  • Proyecto-programa educativo (anexo 2).
  • Unidad didáctica (anexo 3).
  • Investigación (anexo 4).

¡Mucho ánimo! Un saludo para todas.

domingo, 10 de mayo de 2026

Semana 05 (04-10/05) | Evaluación: tipos

                      
LA EVALUACIÓN DESDE EL AULA DE PEDAGOGÍA TERAPÉUTICA.

En esta semana de las prácticas, me he dedicado a conocer más sobre el proceso de evaluación que se lleva a cabo con los alumnos que estoy tratando. Por lo que toda mi entrada irá dirigida a la evaluación que hace mi PT para los alumnos NEAE que trabajan tanto en el aula ordinaria o como en el aula PT.
En el aula de PT, la evaluación adquiere un carácter individualizado, puesto que no sólo se centra en los resultados académicos, sino más bien en el desarrollo personal, social y emocional de los alumnos.


1. EVALUACIÓN INICIAL
La evaluación inicial se realiza normalmente al comienzo del curso, en específico en la segunda quincena de septiembre, o cuando un alumno comienza a recibir apoyo específico por primera vez indistintamente del momento del curso en el que se encuentre. 
La finalidad es conocer su nivel competencial, detectar dificultades y establecer las medidas de intervención más adecuadas.

En caso de ser la primera vez que se trata al alumno, se realiza una revisión de informes psicopedagógicos y de expedientes académicos del curso anterior si es que dispone de ello.

Si este alumno ya contaba con algún programa específico o adaptación específica, se revisan estos para ver si algo de ahí nos puede servir o es necesario realizar cambios.

A su vez, se debe también llevar a cabo
  • Observación directa del alumno en el aula ordinaria y en en aula de apoyo/PT.
  • Entrevistas con tutores y familias.
  • Actividades de diagnóstico adaptadas al nivel del alumno, o el nivel que sospechamos que puede tener en ese momento. Mi PT en este caso suele usar unas pruebas que realiza una editorial llamada “La Eduteca”, donde se pueden encontrar evaluaciones iniciales de distintos cursos y asignaturas.
  • Evaluación sobre las funciones ejecutivas. Mi PT lo hace a través de la tabla que aparece a continuación.
Ejemplo.

  • Análisis de competencias básicas como lectura, escritura, comprensión oral, atención o autonomía. 
    • Para evaluar la comprensión lectora por ejemplo, mi PT usa los recursos de otra especialista que comparte sus materiales, instrumentos y recursos en internet, más abajo muestro un ejemplo de cual sería la evaluación de la comprensión lectora. 
Instrucciones para guiar a los alumnos en una lectura.



En esta rúbrica se exponen los aspectos a evaluar según el curso.




En esta tabla se puede llevar a cabo el registro en función de los aspectos que estemos evaluando.


Los criterios aplicados en esta primera evaluación son los siguientes:
  • El nivel curricular real del alumnado. Normalmente, si se sospecha de un desfase curricular, se le realizan pruebas de un nivel curricular correspondiente a un curso inferior, con la intención de conocer hasta donde han adquirido conocimientos de años previos y hasta dónde es capaz de desenvolverse.
  • El grado de autonomía.
  • Las habilidades comunicativas.
  • Las dificultades específicas detectadas.
  • El ritmo de aprendizaje.
Una vez realizadas las pruebas de la evaluación inicial, se realiza un informe donde queda todo reflejado. En este informe, que consta de una tabla, se realiza una valoración cualitativa de todas las competencias específicas que se han evaluado. También se realizan propuestas de mejoras.
Expongo aquí abajo un ejemplo real de este año, esta tabla se realizó conjuntamente con la especialista de AL.




2. EVALUACIÓN CONTINUA
Este tipo de evaluación es la que tiene mayor presencia y peso en el día a día del aula PT, pues es la que nos ayuda a comprobar si el alumnado está o no evolucionando con sus adaptaciones o planificación, en caso de que no, se pueden realizar los ajustes necesarios para favorecer el proceso de aprendizaje y su progreso.

Es muy efectiva para saber si el programa específico o adaptación significativa está dando resultados positivos, para saberlo se llevan a cabo
  • Observación directa de como el alumno trabaja y se desenvuelve autónomamente.
  • Registros en el cuaderno del maestro, donde se pueden realizar observaciones del día a día sobre el comportamiento del alumno o datos destacables.
  • Autoevaluación por parte del alumnado mediante la escalera de la metacognición, donde cada alumno evalúa su propio progreso.
Suele ser efectiva, ya que el alumnado toma consciencia de su propio aprendizaje.

  • Actividades manipulativas y lúdicas, como son los juegos.
  • Revisión semanal de la consecución de objetivos. Mi PT realiza este seguimiento mediante una tabla donde se rellena cada objetivo según el estado de consecución en el que se encuentre el alumno.
En este caso expongo un breve ejemplo sobre el seguimiento de la consecución de funciones ejecutivas y el razonamiento lógico matemático, también tiene un modelo igual que este, solo que dedicado a la competencia lingüística. 

Las siglas que definen el estado en el que se encuentra la consecución de los objetivos son las siguientes: 
NI= No Iniciado.
EP= En progreso.
C= Conseguido


En este caso, los criterios de evaluación no se centran únicamente en la adquisición de contenidos, sino también en aspectos como:
  • La implicación y participación del alumno a la hora de trabajar.
  • La evolución del alumno con respecto a su punto de partida.
  • La capacidad de mantener la atención durante un tiempo determinado.
  • La mejora de habilidades sociales y comunicativas.
  • La adquisición de hábitos de trabajo y autonomía.

La mayor ventaja de la evaluación continua es el poder modificar estrategias metodológicas y reforzar aspectos en los que el alumnado presenta mayores dificultades a lo largo del transcurso del año académico.



3. EVALUACIÓN FINAL
La evaluación final se realiza al terminar cada trimestre o el curso escolar. En ella se valora si el alumno ha conseguido los objetivos planteados y se comprueba la evolución y mejoría del alumno. Se lleva a cabo además, la valoración y seguimiento del programa específico y adaptación significativa de cada alumno.

Todos estos resultados se recogen mediante: 
  • Informes individualizados de cada alumno.
  • Comparación entre el nivel inicial y final que ha conseguido alcanzar el alumno mediante el PRA o ACS correspondiente.
  • Pruebas finales adaptadas, para ver hasta que nivel ha conseguido progresar.
  • Valoraciones conjuntas con el tutor y el equipo docente.

Los criterios, que se usan a raíz de las adaptaciones curriculares y de los objetivos establecidos para cada alumno, son:
  • Revisar si las medidas de apoyo han sido eficaces o si sería necesario cambiarlas para el próximo curso. En caso de que no hayan surgido mejoría se llevaría a cabo la modificación de dichas adaptaciones; si han ayudado a que el alumnado progrese, se pueden mantener y ajustarlas si es necesario.
  • Informar a las familias sobre la evolución del alumnado.
  • Autoevaluación docente. Es muy efectiva para saber que cosas se deben de mejorar para el próximo curso como docente o dentro de su labor.
He aquí un pequeño ejemplo de los ítems a evaluar.


Finalmente, las PT realizan el informe final de cada alumno en Séneca, en mi caso, mi PT propone también mejoras para trabajar desde casa durante las vacaciones de verano.

Estuve hablando también con las PT del aula específica sobre las evaluaciones, pero no pude investigar mucho más debido a que mis prácticas son desde el aula ordinaria y en especial el aula de PT.

Como opinión personal, creo que se cubren todos los aspectos necesarios, y he podido comprobar la importancia que tiene que se realicen evaluaciones individualizas, flexibles y personalizadas, al final gracias a ello se pueden llevar a cabo las actuaciones correspondientes, siempre desde la inclusión.


Semana 05 (04-10/05) | Evaluación: tipos

 

EVALUAR PARA APRENDER A SER INDEPENDIENTE💪📚

Estando en nuestra quinta semana ya, creo que está más que sabido el funcionamiento de nuestro centro y cómo funciona la metodología y la evaluación que se lleva a cabo. Concretamente, en mi caso, he podido centrarme mucho más cómo se evalúa a los alumnos del aula específica porque este año he estado todo el tiempo allí, sin embargo, cómo el año pasado también estuve en el mismo centro realizando las prácticas, también sé cómo va la evaluación de las aulas ordinarias. 

De manera general considero que la evaluación del CEIP Ruperto Escobar, al igual que otros centros educativos, se centra sobretodo en las aulas ordinarias en regristrar los avances curriculares de los alumnos. Sin emargo, esto no es lo único que se valora y se evalúa ya que también se hace un registro de la participación de los alumnos, la actitud que muestra en clase, sus habilidades sociales para interactuar con los compañeros de clase, la resolución de conflictos etc. 

A principio de cada curso, el claustro y el equipo directivo organizan una reunión para hablar sobre todos los cursos y ver cómo inician un año académico más. Esta reunión es la que se conoce cómo evaluación inicial en la que los docentes hablan de manera general de todos los alumnos y en la que establecen los objetivos, competencias y criterios de evaluación que se quieren llevar acabo, para cada ciclo, durante el año educativo. 

Durante el curso escolar son los tutores de cada clase los que se encargan de registrar, a través de Séneca, lo que se denomina evaluación continua. En esta aplicación se guardan de manera profesional todos los avances y progresos curriculares que tiene cada alumno. Además, gracias a esta aplicación la relación familia-escuela mantienen entre ellas una comunicación activa. 

Esta forma de evaluar se lleva a cabo en las aulas ordinarias, sin embargo, en el aula específica se modifica y se adapta las estructuras de evaluación para adecuarse a las necesidades educativas de los alumnos. 

En la misma reunión que tiene el claustro para establecer y organizar la evaluación inicial, la PT y la Ptis encargadas del aula específica exponen a sus compañeros cómo han planificado ellas la evaluación de cada niño. Al contrario de las aulas ordinarias, que se establecen los criterios de evaluación por ciclo, en el aula específica se tiene que establecer criterios de evaluación, las competencias y saberes básicos teniendo en cuenta las necesidades de cada alumno.

Mi tutora, que es la PT del aula específica, me explicó hace varias semanas cómo ellas antes de empezar el curso deben de hacer un estudio profundo de los avances que han tenido cada alumno a lo largo del curso anterior y a partir de ahí, ellas tienen que coger las competencias, saberes básicos y criterios que se adaptan mejor a los objetivos que se quieren alcanzar con cada alumno. Por esta razón, me explicó que en el aula específica se crea cada propuesta curricular de manera individualizada y teniendo en cuenta tanto la LOMLOE de Educación Primaria cómo la de Educación Infantil



La evaluación continua del aula específica no sólo se centra en las áreas curriculares, también se valora día a día la autonomía de cada niño, la resolución de problemas de la vida cotidiana cómo puede ser la higiene, colocar y ordenar todos sus materiales, tener una buena alimentación, respetar los turnos de espera, tener una buena conducta, autorregulación de las emociones, etc. Es esencial que estos aspectos de la vida cotidiana se trabajen y se evalúen incluso más que los aspectos académicos porque en un futuro estos niños deben de saber trabajar y ser lo más autónomos e independientes posibles. 

En mi caso, en el centro en el que estoy realizando las prácticas, en el aula específica, hay algunos alumnos que actualmente no están trabajando a penas con contenidos curriculares porque tienen que aprender primero a tener autorregulación de la conducta y focalizar su atención en las indicaciones que la PT le pide. 

Por otro lado si hay alumnos que tienen su tiempo diario a trabajar individualmente e a trabajar con una de las profesoras que hay en el aula. En este caso si que se trabajan contenidos curriculares adaptados a sus niveles educativos.

Todo esto se evalua diariamente y a medida que avanzan estos contenidos se van actualizando para que se les pueda subir de nivel. Al igual que aquellos pequeñods trabajos de autonomía cómo lavarse las manos, los dientes, poco a poco dejan de necesitar ayuda y lo realizan ellos sólos sin ningún tipo de apoyo. 

Cómo conclusión podría decir que la evaluación es muy importante tenerla en cuenta diariamente y hacer un seguimiento continuo de todos los objtivos que los alumnos van alcanzando. En mi clase, además de utilizar la aplicación de Séneca, la PT mantiene una conversación diaria con los padres de los alumnos a través de la Agenda de los niños y ahí se registra de manera más informal y más personal todos los avances o dificultades diarias que tiene el alumno, de esta manera los padres y los docentes tienen la opción de intervenir en la propuesta educativa que se sigue en el centro de manera conjunta. 

Os dejo un video resumen, por si queréis verlo, en el que se explica de manera más visual lo que acabo de escribir. Por si no se ve bien, dejo el enlace también.


¡Espero que disfrutéis de lo que queda de prácticas y que aprendáis mucho!

Semana 05 (04-10/05) | Evaluación: tipos

 LA EVALUACIÓN COMO BRÚJULA DEL

APRENDIZAJE EN EL CEIP RODRIGO CARO


En el CEIP Rodrigo Caro, la evaluación no se vive como un proceso final o punitivo, sino como una herramienta constante que guía tanto al docente como al alumno. A continuación, analizo cómo se compone este proceso en los diferentes ámbitos donde desarrollo mi labor.


1. EVALUACIÓN A NIVEL DE CENTRO ( GENERAL)

La evaluación en nuestro colegio se basa principalmente en un modelo competencial que busca que los niños aprendan a usar lo estudiado en su vida real, ya que lo más importante es que sepan manejarse en el día a día. Este proceso se organiza de forma ordenada en tres momentos clave que son el comienzo en septiembre, el esfuerzo diario durante todo el curso y la revisión final en junio. Además, los maestros nos reunimos cada trimestre en sesiones especiales para hablar con calma sobre el progreso de cada alumno y ver cómo va funcionando el aprendizaje en las aulas.

Para llevar un buen control de todo este camino, utilizamos oficialmente las aplicaciones de Séneca e iPasen junto a herramientas muy prácticas como las rúbricas de ciclo y el seguimiento constante de los cuadernos de clase. También realizamos pruebas escritas que plantean situaciones reales, lo que nos ayuda mucho a descubrir qué habilidades han conseguido ya los estudiantes. Gracias a este análisis, podemos ver rápidamente si algún grupo concreto está teniendo dificultades y necesita que reforcemos lo aprendido con una ayuda extra o un apoyo más específico.

Finalmente, todo este sistema sirve para que el colegio funcione mucho mejor cada día, ya que permite a los directores tomar decisiones más acertadas sobre cómo organizar los apoyos educativos. Al mismo tiempo, logramos que la relación con las familias sea mucho más cercana y sincera porque los padres pueden ver los avances de sus hijos de forma clara a través de iPasen. De esta forma, la evaluación se convierte en una herramienta transparente que ayuda a que el centro sea un lugar más organizado y útil para toda la comunidad escolar.

2. AULA DE APOYO A LA INTEGRACIÓN (PT)

En el Aula de Apoyo a la Integración, la evaluación se caracteriza por ser un proceso continuo y constante que se centra específicamente en el alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo que sigue el currículo ordinario mediante adaptaciones. Este seguimiento se realiza de manera diaria para no perder detalle del progreso de cada niño, aunque es al final de cada trimestre cuando se analiza formalmente si se han logrado alcanzar los objetivos planteados en las Adaptaciones Curriculares No Significativas.

Para realizar esta labor con precisión, utilizamos herramientas de trabajo muy completas como las hojas de registro de seguimiento individual y los portafolios, donde se guardan con cuidado todas las evidencias de su evolución en áreas tan importantes como la lectoescritura o el razonamiento lógico. El uso de estos instrumentos es fundamental porque nos permite detectar si las barreras de aprendizaje están disminuyendo realmente y, sobre todo, comprobar si el alumno está ganando la autonomía necesaria para poder seguir el ritmo de su clase de referencia de la forma más integrada posible.

En último lugar, este modelo de evaluación supone una gran mejora para el centro educativo ya que garantiza que el currículo sea verdaderamente flexible y se ajuste a las necesidades reales de cada estudiante. Gracias a este esfuerzo diario, conseguimos que la inclusión deje de ser una simple intención y se transforme en una realidad medible, permitiendo que el progreso de cada alumno sea visible y valorado dentro de un entorno escolar que respeta los diferentes ritmos de aprendizaje. 


3. AULA DE AUDICIÓN Y LENGUAJE (AL)

El ámbito de Audición y Lenguaje se considera una pieza fundamental en nuestra institución, ya que partimos de la premisa de que sin comunicación no es posible el acceso al currículo escolar. Por este motivo, desarrollamos una evaluación clínico-pedagógica que se inicia siempre con un análisis profundo de la competencia lingüística de cada alumno al comenzar el proceso. Este seguimiento no es puntual, sino que se mantiene de forma constante sesión a sesióndurante todo el curso, lo que nos permite generar informes de progreso trimestrales para mantener una coordinación fluida con las familias y los tutores.

Para que este seguimiento sea realmente efectivo, utilizamos instrumentos técnicos especializados como registros de articulación de fonemas y protocolos para observar la pragmática, analizando cómo el alumno emplea el lenguaje para interactuar con su entorno. También nos apoyamos en pruebas de comprensión oral y escalas de desarrollo morfosintáctico, herramientas que resultan esenciales para detectar a tiempo desde dificultades en la pronunciación hasta retrasos lingüísticos o problemas de comprensión. Estos recursos son especialmente valiosos para identificar barreras en la interacción social, un aspecto vital para el apoyo personalizado, sobre todo en alumnos con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

En última instancia, la labor realizada en este ámbito mejora significativamente la calidad educativa de todo el centro al facilitar la detección precoz de trastornos de la comunicación. Gracias a este diagnóstico temprano, logramos evitar el fracaso escolar y fomentamos una convivencia mucho más sana y participativa entre todo el alumnado. Al asegurar que cada niño y niña pueda comunicarse adecuadamente, no solo impulsamos su rendimiento académico, sino que también protegemos y fortalecemos su bienestar emocional dentro del entorno escolar.


4. AULA ESPECÍFICA

En el Aula Específica, la evaluación deja de lado los contenidos académicos tradicionales para volverse puramente funcional, centrándose de manera prioritaria en las conquistas que los alumnos logran en su calidad de vida. Este proceso es constante y sistemático, ya que cada pequeño paso que el estudiante da hacia su autonomía queda registrado detalladamente para analizar el cumplimiento de los objetivos marcados en sus Programas Educativos Individualizados o PEI.

Para llevar a cabo este seguimiento, empleamos herramientas específicas como escalas de autonomía para la higiene y la alimentación, registros de conducta y el uso de Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC), como los pictogramas. El uso de estos instrumentos es fundamental porque nos permite detectar avances reales en la autodeterminación del alumnado, su capacidad de autorregulación emocional y, sobre todo, su habilidad para comunicar necesidades básicas de forma efectiva en su entorno.

Finalmente, este enfoque evaluativo supone una mejora para el colegio porque ayuda a humanizar la enseñanza y a poner el foco en la diversidad del alumnado. Al conocer con precisión las necesidades de estos estudiantes a través de sus progresos, el centro puede adaptar sus espacios físicos para que sean mucho más accesibles y comprensibles para todos, garantizando así un entorno escolar inclusivo y acogedor.


MI INTERVENCIÓN EN 6º DE PRIMARIA: 

GEOGRAFÍA Y BANDERAS🌍 🗺


En mi intervención con el grupo de 6º de Primaria, hemos trabajado los contenidos de la asignatura de Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural mediante una propuesta didáctica innovadora basada en la gamificación. El núcleo de la actividad ha sido un reto interactivo diseñado en Genially, a través del cual el alumnado exploró la geografía mundial de forma lúdica. Para evaluar esta unidad de manera original y ajustada a la realidad inclusiva del centro, diseñé dos herramientas específicas: una Rúbrica para mi registro docente y una Diana de Autoevaluación para el alumnado.


La Rúbrica me permitió observar y registrar el desempeño individual en tres áreas clave: la identificación visual de banderas, la localización geográfica en el mapa y la competencia digital al navegar por el recurso. Los resultados fueron sumamente satisfactorios, ya que el 75% de la clase alcanzó el nivel de "Experto". Es especialmente reseñable que un 5% de los alumnos, procedentes del Aula de Apoyo, logró situarse en el nivel "Avanzado" gracias a una adaptación visual de la rúbrica. Este dato es fundamental, pues demuestra que cuando los instrumentos de evaluación se adaptan a las necesidades reales, la inclusión se convierte en un éxito tangible y medible.


 

NIVEL 1: EXPLORADOR 🔎

NIVEL 2: GUÍA 🏕

NIVEL 3: CAPITÁN⭐

VISIÓN DE LINCE

Confunde banderas parecidas (como Italia e Irlanda) o se guía solo por un color.

Identifica bien las banderas más famosas, aunque duda con las menos comunes.

Reconoce al instante banderas complejas, escudos y detalles pequeños.

PUNTERÍA EN EL MAPA

No sabe situar el país de la bandera en su continente correcto.

Sitúa el país en el continente, pero le cuesta precisar la zona exacta.

Coloca cada país en su sitio exacto del mapa mundial sin dudar.

DESTREZA DIGITAL

Necesita que le ayudes constantemente para saber dónde pinchar en el Genially.

Se mueve por el juego con soltura y entiende la mecánica del reto.

Domina el juego, va rápido e incluso ayuda a sus compañeros a navegar.

 

Por otro lado, cada estudiante completó una Diana de Autoevaluación para reflexionar sobre su propio proceso de aprendizaje, valorando ítems como el conocimiento adquirido, su destreza tecnológica y el esfuerzo invertido. Aunque la media en tecnología fue excelente (2.9/3), detecté que el interés por la investigación histórica de los símbolos fue el punto más bajo (1.9/3). Gracias a este análisis, he propuesto al tutor de 6º dedicar la próxima semana a las "leyendas de las banderas" para despertar esa curiosidad histórica. 



Como reflexión final, esta experiencia en el CEIP Rodrigo Caro me ha confirmado que la evaluación es el corazón de la inclusión, solo midiendo con precisión y cariño podemos asegurar que cada niño y niña reciba el apoyo necesario para brillar con luz propia.



sábado, 9 de mayo de 2026

Semana 05 (04-10/05) | Evaluación: tipos.


 La evaluación en mi centro de prácticas

En esta quinta entrada del blog, voy a desarrollar la evaluación que se lleva a cabo en mi centro de prácticas, centrándome especialmente en los diferentes tipos de evaluación que se realizan tanto en el aula de apoyo a la integración como en el aula específica. Asimismo, presentaré los instrumentos utilizados, los criterios aplicados y las implicaciones que tienen estas evaluaciones dentro del proceso educativo.

A lo largo de estas semanas he podido comprobar que la evaluación no se entiende únicamente como una calificación final, sino como un proceso continuo que permite conocer las necesidades del alumnado, adaptar la intervención educativa y mejorar la práctica docente para ayudar a estos alumnos.

  • Evaluación inicial

En el aula de apoyo a la integración, la evaluación inicial se realiza durante el mes de septiembre con el objetivo de conocer el nivel de competencia curricular del alumnado y poder planificar adecuadamente la intervención educativa. Esta evaluación se lleva a cabo principalmente en las áreas instrumentales, especialmente en Lengua y Matemáticas.

Para ello, se utilizan diferentes instrumentos como la observación directa, pruebas escritas, pruebas orales, escalas de valoración, registros de control y rúbricas. Además, normalmente se aplican pruebas correspondientes a cursos inferiores para comprobar hasta qué nivel el alumnado es capaz de desenvolverse de manera autónoma. En el caso de los tutores de aula ordinaria, suelen utilizar las pruebas de evaluación inicial que ofrecen las propias editoriales de los libros de texto.

A partir de los resultados obtenidos, se determina si el alumno necesita un Programa de Refuerzo del Aprendizaje (PRA) o una Adaptación Curricular Significativa (ACS), especialmente cuando existe un desfase curricular superior a dos cursos. Todo ello permite ajustar la programación educativa a las necesidades reales de cada alumno.

En el aula específica, la evaluación inicial también se realiza durante la segunda quincena de septiembre y constituye el punto de partida para elaborar la programación individualizada de cada estudiante. En este caso, además de valorar el nivel de competencia curricular, se evalúan aspectos relacionados con la autonomía personal, las habilidades sociales, la comunicación y el desarrollo conductual.

Para ello, se toman como referencia los informes finales del curso anterior y se emplean instrumentos como pruebas iniciales, observación directa, registros anecdóticos y hojas de seguimiento individualizadas.

  • Evaluación continua o formativa

La evaluación continua es uno de los aspectos más importantes dentro del centro, ya que permite realizar un seguimiento constante del progreso del alumnado y adaptar la intervención educativa según las necesidades que van surgiendo.

En el aula de apoyo a la integración, esta evaluación se realiza sesión por sesión mediante observaciones diarias, registros en Séneca y rúbricas adaptadas a los objetivos específicos de cada alumno. Las PT valoran el desarrollo de los Programas Específicos (PE) y de las Adaptaciones Curriculares Significativas (ACS), utilizando indicadores personalizados según las características y necesidades del alumnado.

Además, he podido observar que algunos docentes del aula ordinaria no realizan exámenes tradicionales durante el curso, sino que plantean actividades o retos educativos que aumentan la motivación del alumnado y permiten evaluar los contenidos desde una metodología más dinámica y significativa.

Por otro lado, en el aula específica la evaluación continua se basa fundamentalmente en la observación directa y sistemática de las actividades diarias. La docente realiza registros conductuales y registros de adquisición de aprendizajes donde anota tanto los avances como las dificultades encontradas.

Las actividades utilizadas para evaluar son muy variadas: tareas manipulativas, orales, escritas, lúdicas y comunicativas. También se emplean diarios de clase, hojas de registro, agendas personales y pruebas específicas como la Guía Portage o los Rangos de María Gortázar, especialmente útiles para valorar el desarrollo evolutivo y comunicativo del alumnado.

Asimismo, se considera muy importante registrar los logros conseguidos con fechas concretas para poder comprobar la evolución del alumnado, especialmente en ámbitos como la lectura, la logopedia o los sistemas aumentativos y alternativos de comunicación.

Durante el curso se realizan tres boletines de calificaciones y tres informes trimestrales donde se recogen los progresos y dificultades observados.

  • Evaluación final o sumativa

En relación con la evaluación final del aula de apoyo a la integración, las PT elaboran un informe final donde valoran el desarrollo de los Programas Específicos y de las Adaptaciones Curriculares Significativas trabajadas durante el curso.

En el caso del alumnado con ACS, la evaluación se realiza de manera conjunta entre el tutor y la PT, especialmente al finalizar cada trimestre. Las PT evalúan los indicadores establecidos para cada alumno y los registran en Séneca utilizando categorías como:

  • No iniciado (NI)

  • En proceso (EP)

  • Conseguido (C)

Posteriormente, se elabora un informe trimestral destinado a las familias, donde se informa de la evolución del estudiante. Este informe puede ser realizado por la PT, la AL o conjuntamente por ambas docentes, dependiendo de quién intervenga con el alumno.

En el aula específica, la evaluación final también se recoge mediante un informe individualizado que toma como referencia los criterios de evaluación establecidos en la programación de cada alumno. Además, el balance global del funcionamiento del aula específica queda reflejado en la Memoria Final del Curso elaborada por el centro.

Evaluación de la práctica docente

Otro aspecto que me ha parecido especialmente importante es que la evaluación no se centra únicamente en el alumnado, sino también en la propia práctica docente.

Tanto en el aula de apoyo como en el aula específica, las docentes realizan procesos de reflexión y análisis sobre su intervención educativa, valorando aspectos como:

  • La organización del aula.

  • El aprovechamiento de los recursos.

  • La metodología empleada.

  • La distribución temporal de las actividades.

  • La coordinación entre profesionales.

  • La relación con las familias.

  • La calidad de las interacciones dentro del aula.

  • La coherencia entre la programación y la práctica diaria.

Esta evaluación permite introducir mejoras constantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje y adaptar mejor la respuesta educativa al alumnado.


Tras conocer más profundamente el sistema de evaluación del centro, he podido comprender que evaluar va mucho más allá de poner una nota. La evaluación constituye una herramienta fundamental para conocer las necesidades del alumnado, adaptar la enseñanza y mejorar continuamente la práctica educativa.

Además, me ha llamado especialmente la atención la importancia que se da a la evaluación individualizada, continua y adaptada a las características de cada alumno, especialmente en el ámbito de la educación especial. Todo ello refleja el compromiso del centro con una educación inclusiva, flexible y centrada en el progreso real del alumnado.












Semana 05 (04-10/05) | Evaluación: tipos.

MÁS ALLÁ DE UN NÚMERO

¡Hola a todas! Espero que sigáis disfrutando y exprimiendo la recta final de nuestras prácticas. Durante este proceso he podido profundizar en el funcionamiento del proceso de evaluación que se desarrolla en el centro, observando ciertas actuaciones generales llevadas a cabo en el aula ordinaria como aquellas más específicas relacionadas con la intervención de la maestra de Pedagogía Terapéutica (PT) en el aula específica. Gracias a ello, he comprendido mejor cómo la evaluación constituye un elemento fundamental dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje y cómo se adapta a las necesidades del alumnado desde diferentes perspectivas.

El proceso de evaluación que se sigue en el centro se centra en la evaluación inicial, la evaluación continua y la evaluación final. Todas ellas toman como referencia los criterios de evaluación establecidos en el currículo y están orientadas al desarrollo de las competencias específicas de todo el alumnado.

En primer lugar, la evaluación inicial se realiza al comienzo del curso con el objetivo de conocer el punto de partida de cada estudiante. A través de esta evaluación se identifican conocimientos previos, dificultades, fortalezas y necesidades educativas, lo que permite planificar una respuesta educativa ajustada desde el inicio. Para ello, el profesorado utiliza distintos instrumentos de evaluación como la observación directa, registros de seguimiento, análisis de informes anteriores e incluso entrevistas con las familias.

La información obtenida resulta fundamental para organizar medidas de atención a la diversidad, establecer apoyos educativos, adaptar metodologías y prevenir posibles dificultades de aprendizaje. En el caso de la PT, esta evaluación tiene mucha importancia, ya que sirve como punto de partida para diseñar Programas Específicos o Adaptaciones Curriculares ajustadas a las características del alumnado.

Por otro lado, la evaluación continua o formativa se desarrolla a lo largo de todo el proceso educativo y tiene un carácter global, regulador y competencial. Su principal objetivo es realizar un seguimiento constante del progreso del alumnado para detectar dificultades, valorar avances y ajustar la intervención educativa cuando sea necesario.

Para ello se emplean numerosos instrumentos de evaluación, entre los que destacan la observación sistemática, rúbricas, cuadernos de clase, diferentes actividades, trabajos cooperativos, etc. Toda esta información permite obtener una visión más completa del aprendizaje del alumnado, más allá de una simple calificación numérica la cual, estoy segura de que a la mayoría de nosotras nos ha resultado en algún momento de nuestra vida una frustración.

Voy a destacar especialmente a un maestro de 1º de Primaria el cual, aunque sea tutor y no PT estoy aprendiendo muchísimo de él cuando entro a rotar en su clase. Para seguir esta evaluación, una de las cosas que hace son grupos al azar cada viernes, los cuales deben ir rotando por diferentes mesas para resolver varios retos sobre el contenido que hayan abordado en la semana, generalmente de las asignaturas de Lengua, Matemáticas y Conocimiento del Medio. Esta forma de evaluar creo que es una estrategia atractiva que favorece el aprendizaje significativo. Por supuesto, no solo basa la evaluación en esto, también lo hace de manera individual a través de diferentes fichas y actividades, pero quería compartiros esta experiencia que me está llamando especialmente la atención durante mis prácticas.

Asimismo, durante esta evaluación continua se mantiene una comunicación frecuente con las familias mediante diferentes plataformas y/o reuniones personales, favoreciendo así un seguimiento más cercano del proceso educativo.

En relación con la labor de la PT, la evaluación formativa también implica una revisión constante de la propia práctica docente. La especialista utiliza instrumentos de autoevaluación donde valora aspectos como la adaptación de materiales, la adecuación de los apoyos, el uso de refuerzos positivos, la participación del alumnado o el nivel de inclusión alcanzado dentro del aula. Del mismo modo, se realiza un seguimiento individualizado del alumnado a través de registros y rúbricas adaptadas a los distintos indicadores de evaluación.

Por último, la evaluación final o sumativa se lleva a cabo al terminar cada trimestre, con el objetivo de valorar el grado de adquisición de las competencias y criterios establecidos en el currículo. Esta evaluación tiene en cuenta toda la información recogida durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, incluyendo pruebas finales, registros de observación, informes y actividades realizadas, puestas en común en las sesiones de evaluación del equipo docente.

A partir de ella se toman decisiones relevantes como la promoción del alumnado, la continuidad de determinadas medidas de apoyo o la elaboración de informes individualizados. En el caso del alumnado atendido por PT, la especialista participa junto con el tutor en la elaboración de los informes trimestrales y finales, valorando especialmente la evolución de las adaptaciones curriculares y programas específicos desarrollados.

Por otro lado, dentro del aula específica también he podido observar cómo la evaluación se adapta completamente a las características individuales de cada alumno. En este contexto, cobran especial importancia instrumentos como la observación directa, los registros conductuales, las actividades manipulativas, etc. La información y comunicación con la familia es algo a lo que en mi centro se recurre a menudo, ya que es primordial trabajar en casa y en la escuela en la misma dirección.

Finalmente, también he podido comprobar la importancia que el centro concede a la evaluación de la propia práctica docente. Tanto la tutora como la PT revisan periódicamente aspectos relacionados con la organización del aula, la coordinación entre profesionales, la adecuación de las actividades, el aprovechamiento de recursos y la relación con las familias, todo ello con el propósito de mejorar continuamente la calidad de la enseñanza que se ofrece al alumnado.



Semana 05 (04-10/05) | Evaluación: tipos

SISTEMA DE EVALUACIÓN DEL CENTRO



 

En esta quinta semana, he podido ir conociendo con mayor profundidad los distintos tipos de evaluación que se aplican en mi centro de prácticas. Esto me ha permitido realizar un análisis tanto a nivel general, recogiendo los objetivos y los instrumentos propios de cada modalidad, como a un nivel más concreto, centrado en la labor de PT. 

Además, me gustaría destacar que esta semana han coincidido las pruebas de diagnóstico a nivel autonómico en cuarto curso. En este contexto, las PT han tenido la oportunidad de acudir a las aulas para supervisar el desarrollo del proceso, lo que ha resultado especialmente interesante para observar de cerca su papel en este tipo de situaciones.

En primer lugar, a nivel de centro destacan 3 tipos de evaluaciones que se concretan en el Plan de Centro: 

-       Evaluación inicial

La evaluación inicial se realiza al comienzo del curso o etapa educativa con el objetivo de conocer el nivel de partida del alumnado. Permite detectar sus conocimientos previos, dificultades existentes y necesidades específicas. Además de los puntos fuertes del alumnado, para adaptar la intervención educativa desde el inicio. 

Se basa en los criterios de evaluación establecidos por la normativa vigente y tiene en cuenta el desarrollo competencial del alumnado y su diversidad. Para ello, se utilizan distintos instrumentos como pruebas iniciales (en este caso los tutores suelen utilizar las que se les proporcionan a través de las editoriales), observación directa, registros, listas de control, escalas, entrevistas con familias y análisis de trabajos anteriores.

A partir de sus resultados, se planifican medidas de refuerzo, adaptación y atención a la diversidad, se ajusta la metodología y se organizan apoyos, facilitando la detección temprana de necesidades educativas, la personalización del aprendizaje y la prevención del fracaso escolar.

-        Evaluación continua o formativa

Este tipo de evaluación es el corazón del proceso de enseñanza-aprendizaje. Su objetivo es acompañar el progreso del alumnado, detectar cómo evoluciona y tomar decisiones que ayuden a mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. 

Se trata de una evaluación global y competencial, que no se limita a una nota final, sino que tiene en cuenta el avance diario, el desarrollo personal y la adquisición de competencias. Todo ello se realiza de manera transparente y siguiendo los criterios establecidos para cada área.

Para recoger la información se utilizan diferentes herramientas e instrumentos como la observación diaria, el cuaderno del alumnado, el portfolio, rúbricas, exposiciones, trabajos individuales y en grupo, pruebas orales y escritas, cuestionarios, así como procesos de autoevaluación y coevaluación.

Gracias a este seguimiento continuo, las familias reciben información periódica a través de plataformas como iPasen, Classroom, tutorías o boletines. Además, se van ajustando las estrategias de enseñanza, aplicando refuerzos cuando es necesario y realizando un seguimiento cercano del alumnado que presenta más dificultades.

Como resultado, se obtienen valoraciones por criterios, niveles de desempeño competencial (iniciado, medio o avanzado) y, sobre todo, decisiones educativas que permiten mejorar el aprendizaje de forma constante.

Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención de este tipo de evaluación, especialmente tras haber tenido la oportunidad de asistir a aulas ordinarias y observar las dinámicas de trabajo de sus tutores, es que no se refieren a las pruebas orales como “exámenes”, sino como “retos”. De esta manera, se reduce la ansiedad que suele generar la palabra examen en el alumnado y se favorece que lo perciban como una actividad más cercana y accesible, lo que contribuye a que afronten la tarea con mayor confianza y naturalidad.

-       Evaluación final o sumativa

Esta evaluación se realiza al terminar el curso, ciclo o etapa, y su objetivo es comprobar hasta qué punto el alumnado ha alcanzado los objetivos, competencias y criterios previstos.

Se trata de una valoración global que tiene en cuenta el trabajo realizado durante todo el año, basada en los criterios de evaluación de cada área y en el desarrollo de las competencias clave. La decisión final se toma de forma conjunta por el equipo docente, siguiendo también los criterios de promoción recogidos en el Proyecto Educativo.

Para ello se utilizan diferentes instrumentos como los resultados acumulados del curso, pruebas finales, informes de evaluación, registros de rúbricas, evaluaciones trimestrales, informes de recuperación y las sesiones de evaluación final.

Sus consecuencias pueden incluir la promoción al siguiente nivel, la permanencia en el curso en casos excepcionales, la aplicación de programas de refuerzo o la elaboración de informes de tránsito entre etapas. También se informa de manera oficial a las familias y existe la posibilidad de revisión o reclamación.

A nivel de centro, esta evaluación sirve además para elaborar la memoria final, revisar el plan de mejora, ajustar objetivos y tomar decisiones organizativas y curriculares.

En segundo lugar, siguiendo con la labor de PT (integración) se sigue un modelo de evaluaciones estructurado destacando los siguientes aspectos de cada uno de los tipos de evaluaciones que se reflejan en el Plan de Centro:

-       Evaluación inicial 

Este tipo de evaluación se realiza al comienzo de curso (septiembre) con el objetivo de conocer el nivel de competencia curricular de los estudiantes para, a partir de ello, la PT comenzar con la elaboración de los Programas Específicos o las Adaptaciones Curriculares. 

Se emplean distintos procedimientos como la observación directa, pruebas escritas y orales, especialmente centradas en las áreas instrumentales de Lengua y Matemáticas. Esta información se recoge mediante instrumentos como rúbricas, escalas de valoración y registros de control. 

Además, se utilizan pruebas correspondientes a cursos inferiores, así como materiales recopilados de editoriales, lo que permite identificar con mayor precisión el punto de partida del alumnado. A partir de estos resultados, se determina la respuesta educativa más adecuada, estableciendo adaptaciones curriculares significativas cuando existe un desfase curricular superior a dos cursos, o bien programas específicos en caso de desfases menores. 

Esta fase resulta clave para la programación de la intervención, ya que permite ajustar los objetivos de manera realista a las necesidades reales del alumnado.

-       Evaluación formativa

Esta evaluación permite tanto la mejora de la práctica docente como el seguimiento del progreso del alumnado. 

Por un lado, el profesorado realiza una autorreflexión sobre su intervención y revisa la programación establecida a inicio de curso, valorando su adecuación y eficacia. Para ello, la PT utiliza una rúbrica de autoevaluación semanal de carácter dicotómico (sí/no), en la que se incluyen diversos ítems orientados a valorar distintos aspectos de su intervención docente. Cada uno de estos ítems incorpora, además, un espacio destinado a observaciones, lo que permite una reflexión más cualitativa, profunda y detallada sobre la práctica desarrollada, favoreciendo así la mejora continua de su labor docente. Entre los aspectos evaluados se encuentra la adaptación de materiales y ritmos de aprendizaje a las necesidades del alumnado, la adecuación de los apoyos proporcionados, el uso del refuerzo positivo, así como indicadores relacionados con la conducta del alumno, su participación, la escucha activa y el fomento de la inclusión dentro del proceso educativo.

Por otro lado, se lleva a cabo una evaluación continua del alumnado mediante el registro sistemático en SÉNECA de los programas específicos y las adaptaciones curriculares significativas, así como mediante la recogida de información sesión a sesión por parte del docente. Este seguimiento se apoya en diversos instrumentos como en el uso de rúbricas adaptadas a los distintos indicadores de evaluación, lo que permite objetivar el grado de adquisición de los aprendizajes. 


Además, como comenté anteriormente, los tutores de aula ordinaria sustituyen los exámenes tradicionales por actividades tipo reto, con el fin de aumentar la motivación del alumnado y favorecer un aprendizaje más competencial.

-       Evaluación final

En cuanto a la evaluación final, consiste principalmente en la elaboración de informes individualizados por parte de la PT. En el caso del alumnado con adaptación curricular significativa, la valoración se realiza de manera conjunta con el tutor al finalizar cada trimestre, aunque la PT se centra especialmente en la evaluación de su programa específico o adaptación. Esta información se recoge en los informes oficiales de SÉNECA, donde los indicadores se valoran mediante escalas de logro (no iniciado, en proceso o conseguido). Asimismo, se elaboran informes dirigidos a las familias, en los que se informa trimestralmente del progreso del alumnado.

Por último, en relación con el aula específica, he llevado a cabo el diseño de diferentes materiales los cuales han servido para la evaluación de diversos aspectos que se han tratado como para la conciencia fonológica. Sin embargo, dependiendo del perfil del alumno que lo utilizase, el material podía servir tanto de evaluación como para trabajar el contenido en sí. 

-       Evaluación inicial:

Se realiza a principios de curso y la PT toma de referencia los informes de evaluación final del alumnado y, a su vez, se evalúa a los alumnos mediante pruebas iniciales que tratan diversos aspectos tales como: competencia curricular, autonomía y habilidades sociales.  

-       Evaluación continua: 

Es aquella que se realiza a lo largo del curso.  Para realizar la evaluación más apropiada para cada alumno, se toma de referencia la propuesta trimestral inicial de cada uno, para que posteriormente, se realicen los informes coincidentes de los tres trimestres. 

-       Evaluación final: 

Se realiza un informe de evaluación final para cada alumno tomando como referencia los criterios de evaluación establecidos para cada uno de ellos. 

Entre los diversos instrumentos que predominan en cada tipología de evaluación destacan: observación directa y sistemática, diario de clase, hoja de registro (que recoge aspectos comportamentales, referidos a lectura, logopédicos o de habilidades sociales), actividades diarias que se realizan (orales, comunicativas, manipulativas, lúdicas, etc.) y entrevistas y cuestionarios a la familia del alumnado. 

Por último, en relación con la evaluación de la práctica docente, la tutora de aula revisa su trabajo de manera periódica con el fin de mejorar su práctica docente. Para ello, se valoran aspectos como la organización de aula, el aprovechamiento de recursos, la adecuada temporalización de las actividades, coordinación entre profesionales, interacciones entre docentes y alumnado, coherencia con la programación y el desarrollo diario de la misma, además de la relación entre docente y familia.