EL REENCUENTRO Y LAS NUEVAS SENSACIONES
Antes de empezar esta semana, creía que al volver al centro donde realicé mis prácticas el año pasado jugaría con cierta ventaja al conocer ya el colegio, los pasillos y a los profesores. Sin embargo, la realidad es que siempre se siente una gran expectación antes de cruzar la puerta. La docencia siempre tiene ese factor sorpresa porque nunca sabes exactamente qué te vas a encontrar cada día, y esa incertidumbre inicial es precisamente lo que creo que mantiene viva la chispa de esta profesión.
En esta primera toma de contacto, las impresiones y sensaciones que he recibido no tienen nada que ver con las del año pasado; ahora siento que el trato es mucho más cercano y profundo. Me ha impresionado ver que, por mucho que creas saber cómo funciona el día a día, el aula siempre te sorprende. De hecho, estos primeros días me han despertado un interés gigante por cómo los niños aprenden de absolutamente cualquier cosa. He podido observar que, desde Infantil hasta Primaria, interiorizan lecciones del diarias como aprender a compartir, gestionar la frustración o saber perder a través de situaciones cotidianas. Me motiva muchísimo comprobar que aprenden mucho más haciendo, mediante juegos y actividades lúdicas, que sentados frente a una simple ficha. La vida diaria es, sin duda, el mejor material didáctico.
A pesar de la ilusión por lo que estoy viendo, también me surgen dudas e incertidumbres al pensar en las próximas semanas. Al enfrentarme a la constante espontaneidad de los alumnos, a veces me pregunto si sabré reaccionar siempre de la mejor manera ante los imprevistos del día a día. Además, siento que mi mayor reto será aprender a diseñar y aprovechar esas actividades lúdicas para que, más allá del simple juego, den una respuesta real y efectiva a las necesidades específicas de cada alumno, ayudándoles a avanzar de la forma más natural posible.
Y es que, en cuanto a los aprendizajes que pretendo alcanzar de aquí a que terminen las prácticas, mi objetivo principal es exprimir al máximo la inmensa suerte que tengo en esta asignación. Aunque mi tutora principal es la especialista de Audición y Lenguaje (AL), tengo el enorme privilegio de poder estar también con Pedagogía Terapéutica (PT) y en el Aula Específica. Mi meta es aprender a coordinar las diferentes intervenciones, nutrirme de todas las especialidades y adquirir estrategias reales para trabajar con la diversidad del alumnado, desde los 3 años hasta sexto de Primaria. Poder recorrer todas las etapas me da una visión global del centro que me permitirá vivir la inclusión desde una perspectiva integral. Estoy lista para absorber todo lo que este curso me tiene preparado.

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