jueves, 30 de abril de 2026

Semana 04 (27-03/05) | Recursos: medios y materiales.



ENTRE PICTOGRAMAS Y RUTINAS

Hola!! Espero que esta cuarta semana os haya ido muy bien, a mí se me está pasando el tiempo volando.

Esta cuarta semana de prácticas me ha permitido detenerme a observar con más profundidad los recursos del centro y, sobre todo, el sentido real que tienen dentro del aula. Poco a poco voy entendiendo que no se trata solo de “tener materiales”, sino de cómo estos están pensados, organizados y utilizados para dar respuesta a cada alumno.

En el aula específica, donde paso la mayor parte del tiempo, he podido observar una coherencia muy clara entre los recursos y la metodología. Todo está cuidadosamente diseñado para favorecer la comprensión, la anticipación y la autonomía del alumnado, especialmente teniendo en cuenta que dos de los tres alumnos presentan TEA. El uso de pictogramas es constante y se convierte en el lenguaje principal del aula. Lejos de ser un apoyo puntual, es la base sobre la que se construye toda la dinámica diaria.




Cada mañana comienza con una rutina muy estructurada que, más que repetitiva, resulta necesaria y tranquilizadora para ellos. El momento de entrada, colgar las mochilas y comenzar con la canción de buenos días acompañada de pictogramas, seguido de la historia del ratoncito glotón, marca un inicio predecible que les ayuda a situarse. Me ha llamado mucho la atención cómo algo tan sencillo puede generar tanta calma y disposición al trabajo. Después, el panel del tiempo y la fecha no solo sirve para trabajar contenidos básicos como los días de la semana o las estaciones, sino que también fomenta su participación activa, ellos mismos colocan los pictogramas, eligen cómo está el día o expresan cómo se sienten. Aquí he comprendido que el recurso no es solo el material físico (el panel con velcros), sino la forma en la que se utiliza para darles voz.

Aquí os dejo el enlace a la canción de buenos días que escuchamos en clase y el enlace a la canción del ratoncito glotón.

Uno de los recursos que más me ha impactado, y que considero clave en el aula, es la secuencia individual de trabajo que cada alumno tiene en su mesa. A través de pictogramas y velcros, pueden visualizar en todo momento qué actividad están realizando y cuál vendrá después. He observado cómo esto reduce significativamente su ansiedad y favorece su autonomía, ya que no dependen constantemente de la indicación del adulto. Esta forma de estructurar el trabajo responde a una estrategia metodológica muy clara basada en la anticipación, algo que estoy aprendiendo a valorar enormemente. Cabe destacar que uno de los recursos que considero más útil es el creador de pictogramas ARASAAC, muy funcional a la hora de querer encontrar pictogramas acordes a cualquier situación. 




Tras el trabajo individual, el uso de la web “Siembra Estrellas” introduce un recurso digital que complementa perfectamente el resto de materiales. Me parece muy interesante cómo se integran las nuevas tecnologías sin perder la coherencia metodológica, ya que sigue utilizándose el apoyo visual con pictogramas para trabajar la construcción de frases. Esto demuestra que no se trata de usar tecnología por usarla, sino de elegir herramientas que realmente aporten valor al aprendizaje.



Otro aspecto que me ha hecho reflexionar es la importancia de los recursos en momentos cotidianos, como la preparación para el recreo. La secuencia visual en la pizarra (ir al baño, lavarse las manos, desayunar) permite que los alumnos anticipen lo que va a ocurrir y actúen de manera más autónoma. Antes de realizar esta secuencia, si sobra algún tiempo libre, les encanta escuchar las canciones del canal de youtube “Dos cocos”, que además de haberlas memorizado de inicio a fin, imitan los gestos a la perfección. Además, elementos como el cartel de evacuación adaptado o el horario semanal visual muestran cómo todo en el aula está pensado para que ellos comprendan su entorno y se sientan seguros dentro de él.



También destacaría la agenda visual como un recurso fundamental. Gracias a ella, los alumnos pueden comunicarse y expresar necesidades o deseos, algo especialmente importante en aquellos con mayores dificultades en el lenguaje oral. Este recurso me ha hecho ver la importancia de ofrecer alternativas reales de comunicación, más allá del lenguaje verbal.




Por otro lado, el paso por el aula de apoyo me ha permitido conocer otro tipo de recursos y dinámicas. Allí, el enfoque es más flexible y adaptado a las necesidades concretas de cada alumno que acude desde el aula ordinaria. Con un total de 72 alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo en el centro, he podido comprobar la gran diversidad existente y cómo las docentes organizan los recursos para dar una respuesta lo más individualizada posible.

En mi caso, siento que estoy aprendiendo no solo a observarlos, sino a entender el porqué de cada uno, algo que considero fundamental para mi futuro como docente.

A nivel personal, esta semana ha supuesto un avance importante en mi seguridad. Aunque sigo teniendo miedos e inseguridades, cada día me siento más capaz de comprender lo que ocurre en el aula y de anticiparme a las necesidades de los alumnos. Admirar el trabajo de mi tutora también está siendo clave, ya que me permite ver un modelo real de cómo utilizar los recursos de forma coherente y significativa.


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